domingo, 5 de octubre de 2014

CUANDO APARECE EL UNICORNIO EN LA HISTORIA

 
 
La variedad de leyendas de unicornios es enorme, no solo por el largo periodo que abarca sino porque se ven involucradas muchas líneas diferentes del conocimiento y porque la literatura que trata específicamente este tema es increíblemente extensa.
 
Nunca sabremos con exactitud cuando, donde o como empezó la leyenda del unicornio. Está presente en todas las épocas y puede distinguirse también entre las nubes que cubren el amanecer de la historia. Al dejar libre un amplio para la especulación y, al rodear incluso los hechos que consideramos ciertos, el misterio de su origen es uno de los encantos más evidentes de la leyenda, pero impide trazar su evolución desde el principio. Podemos considerar la historia del unicornio a partir del momento en que surge por primera vez en la literatura del mundo occidental, a principios del siglo IV antes de Cristo.
 
Apenas resulta necesario recordar que en esa época la civilización del Mediterráneo estaba llegando rápidamente a uno de sus momentos culminantes. Sobre estructuras de piedra, de palabras y de pensamiento puro, el mundo griego estaba creando maravillas. La Grecia de la época de Pericles era como una pequeña parte de un país iluminado. Las mentes más sabias del mundo helénico sabían poco a cerca de que había más allá del círculo de su iluminación. Las nociones que los griegos tenían sobre geografía con respecto a cada parte de la tierra lejos del Mediterráneo, eran pocas y erróneas. En el campo de la zoología no tenían ideas claras acerca de las especies y, antes de Aristóteles, no tenían idea a cerca de órdenes y géneros. Con respecto a los animales de tierras remotas donde nunca habían estado los griegos, el hombre estaba completamente a merced de las historias contadas por los viajeros...
 
En el fragmento número 33 y final de su obra "Indica", el médico Ctesías afirma abiertamente que todo su libro es verdadero, que no ha dicho nada que no haya visto el mismo o haya oído de testigos fiables. En realidad, según dice, no se han incorporado muchas más cosas maravillosas que las incluidas en el libro para que no se le considerara un mentiroso. Es importante que tengamos en cuenta esta aseveración cuando consideremos su fragmento 25 , el primero y uno de los más importantes documentos europeos relativos al unicornio:
 
"En la India existen ciertos asnos salvajes que son tan grades como caballos o aún más grandes. Tienen el cuerpo blanco, la cabeza de color rojo intenso y los ojos son azul oscuro. Tienen un cuerno en la frente de aproximadamente 45 centímetros de largo. El polvo que despide este cuerno se administra en una poción como protección contra drogas mortales. La base de este cuerno, hasta dos palmos de la frente, es blanca pura. La parte superior es afilada y de un intenso color carmesí, y el resto, la parte central es negra. Los que beben de estos cuernos, convertidos en vasos no se someterán a convulsiones o a la enfermedad santa (epilepsia). En realidad, están inmunizados incluso contra venenos si, antes o después de tragarlo, beben vino, agua o  cualquier otra cosa de este recipiente. Otros asnos, tanto los mansos como los salvajes, y en realidad todos los animales con patas, no tienen el hueso del tobillo ni hiel en el hígado, pero estos tienen tanto tobillo como hiel. Este tobillo, el más bello que haya visto nunca, es como el de un buey en apariencia y en tamaño pero pesado como el plomo y su color es como el del cinabrio. Se trata de un animal excesivamente rápido y fuerte y ninguna criatura, ni el caballo ni ningún otro, puede superarlo."
 
Independientemente de lo que pensemos de este pasaje, no podemos considerarlo una invención sin fundamento. Podemos creer que Ctesias no añadió nada de su propia fantasía, sino que registró lo que había oído de hombres quienes a su vez hablaban con honestidad y exactitud a cerca de lo que habían visto y oído. Desde el punto de vista zoológico, el fallo consiste en que los hechos que contiene están combinados de forma extraña, sin embargo, en esto reside su encanto y valor. Es evidente que Ctesias describe dos animales diferentes a la vez, el asno salvaje y el rinoceronte.
 
 

0 comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Google+ Followers